La dramática mirada de The New York Times sobre la economía de Argentina

La dramática mirada de The New York Times sobre la economía de Argentina
Bajo el título "La miseria de Argentina se profundiza con la pandemia", el diario estadounidense publicó un informe sobre la suba de la pobreza en el país
Por iProfesional
19.04.2021 20.45hs Economía

"La devastación económica global que ha acompañado al Covid-19 ha sido especialmente dura en Argentina, un país que entró en la pandemia en plena crisis. Su economía se contrajo casi un 10% en 2020, lo que marca el tercer año consecutivo de recesión". Estas son las primeras líneas del duro relato de la economía argentina que publica el diario estadounidense The New York Times bajo el título "‘Nos quedamos sin nada’: La miseria de Argentina se profundiza con la pandemia".

"La pandemia ha acelerado el éxodo de la inversión extranjera, lo que ha hecho bajar el valor del peso argentino. Eso ha aumentado los costos de las importaciones como alimentos y fertilizantes, y ha mantenido la tasa de inflación por encima del 40%. Más de cuatro de cada 10 argentinos están sumidos en la pobreza", continúa el informe.

"Sobre la vida nacional, pende una inevitable renegociación a finales de este año con el Fondo Monetario Internacional, una institución que los argentinos detestan ampliamente por haber impuesto una austeridad presupuestaria paralizante como parte de un paquete de rescate hace dos décadas", advierte.

"Con sus finanzas públicas agotadas por la pandemia, Argentina debe elaborar un nuevo calendario de pagos de 45.000 millones de dólares en deudas con el FMI. Esa carga es el resultado del rescate más reciente del fondo, y el mayor de la historia de la institución: un paquete de préstamos de 57.000 millones de dólares concedido a Argentina en 2018", relata el informe.

"Ahora bajo una nueva administración, el fondo ha disminuido su tradicional reverencia por la austeridad, aliviando algo de la ansiedad habitual. Aun así, las negociaciones seguramente serán complejas y políticamente tempestuosas", estima.

Con sus finanzas públicas agotadas por la pandemia, Argentina elabora un nuevo calendario de pagos

Un escenario político complicado

"El gobierno argentino, encabezado por el presidente Alberto Fernández, está plagado de discordias de cara a las elecciones de medio término de octubre. La administración se enfrenta a un duro desafío desde la izquierda, con la ex presidenta -y actual vicepresidenta- Cristina Fernández de Kirchner, que exige una postura más combativa con el FMI", continúa el diario.

"Las empresas expresan que el gobierno no ha logrado idear una estrategia que pueda generar un crecimiento económico sostenido. Liberar a Argentina del estancamiento y la inflación es un objetivo que ha eludido a los líderes del país durante décadas. En un país que ha incumplido su deuda soberana no menos de nueve veces, el escepticismo persigue perpetuamente las fortunas nacionales al limitar la inversión", agrega.

"El gobierno de Fernández está apostando por los méritos de una relación más cooperativa con el FMI, buscando asegurar un acuerdo con la institución que le ahorre al gobierno penalidades presupuestarias y le permita gastar para promover el crecimiento económico", dice el artículo. Y agrega: "Pero el FMI actual, dirigido desde hace dos años por Kristalina Georgieva, ha moderado la tradicional obsesión de la institución por la disciplina fiscal. Ha instado a los gobiernos a recaudar impuestos sobre el patrimonio para financiar los costos de la pandemia, una medida que Argentina adoptó a finales del año pasado".

"El análisis del Fondo sobre el panorama de la deuda argentina, y su conclusión de que la carga no era sostenible, sentó las bases para un acuerdo con los acreedores internacionales el año pasado. Los inversores acordaron finalmente rebajar el valor de unos 66.000 millones de dólares en bonos, superando la oposición del mayor gestor de activos del mundo, BlackRock", afirma.

Sobre Fernández, dice que "en la superficie, su administración representa un retorno al pensamiento que ha animado la vida pública argentina desde la década de 1940 bajo el liderazgo de Juan Domingo Perón".

"Desde entonces, los políticos peronistas han arrojado ayuda a las comunidades en dificultades y han gastado en un agujero negro, pagando las facturas imprimiendo pesos. Eso ha producido con frecuencia una inflación desbocada, crisis y desesperación. Los reformistas han tomado el poder de forma intermitente con mandatos para restaurar el orden fiscal mediante la reducción del gasto público. Eso ha enfurecido a los pobres, preparando el terreno para el próximo levantamiento peronista", escribe.

"La miseria de Argentina se profundiza con la pandemia", titulo el artículo The New York Times

Y recuerdan que "Macri asumió el cargo como la supuesta solución a este ciclo de auges y caídas", pero "exageró al explotar su popularidad entre los inversores", ya que "pidió prestado exuberantemente, incluso cuando se enfrentó a los pobres con recortes a los programas del gobierno".

"En las elecciones de hace dos años, los votantes rechazaron a Macri e instalaron a Fernández, un peronista. Algunos sugirieron que Fernández podría mantener una posición amarga con los acreedores, incluido el FMI. Pero la administración de Fernández ha demostrado ser pragmática, ganándose la confianza del FMI y manteniendo el alivio para los pobres", sostiene.

Inflación, el problema pernicioso de la Argentina

La publicación define a la inflación como "el problema más pernicioso" y la caracteriza como "una realidad que ataca a las empresas y los hogares, lo que aumenta la presión sobre los pobres debido al aumento de los precios de los alimentos".

"En las principales economías, como la de Estados Unidos, los bancos centrales suelen responder a la inflación subiendo los tipos de interés. Pero eso frena el crecimiento económico, lo que no es sostenible en Argentina, donde el banco central ya mantiene los tipos de interés en un nivel tan brutal como el 38%", informa el reporte.

Y destaca: "En su lugar, Guzmán ha presionado a los sindicatos para que acepten escasos aumentos salariales, con el argumento de que los sueldos más pequeños llegarán más lejos si se puede controlar la inflación. Ha impuesto controles de precios a los alimentos, al tiempo que ha instado a otras empresas a mantener precios más bajos para sus productos".

"El gobierno también ha aumentado los impuestos a las exportaciones, lo que ha enfadado a ganaderos y agricultores", sostiene.

Para cerrar, la nota se refiere a las nuevas restricciones que condicionan a distintas actividades económicas. "Tengo miedo de lo que podría pasar ahora. Todos están muy preocupados", cita a un trabajador que está afectado por estos cierres.

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